Estaba con Elías en la playa sentados en la arena, conversábamos y nos reíamos muy relajados, de pronto miro al cielo en dirección Este, sobre el horizonte marino y veo como comienza a caer una lluvia roja, pero una lluvia que no proviene de las nubes si no de mas allá de la atmosfera, del espacio exterior. Mi primer pensamiento es que se nos acabó el tiempo en este planeta, se me vienen a la memoria todas las teorías sobre el fin del mundo que he escuchado; extraterrestres, tsunamis, megaterremotos, explosiones solares, glaciaciones... y mientras miro la lluvia atravesar la atmósfera pienso "Entonces así va a ser..." Miro a mi alrededor y veo a toda la gente corriendo y gritando, yo no tengo miedo ni Elías tampoco, sabemos que el final es inevitable y que correr sería solo perdernos en vano la oportunidad de disfrutar este presente. Pienso en mi abuela que vive sola y me gustaría vivir con ella este ultimo momento, Elías y yo caminamos en dirección al auto que estaba estacionado a un par de cuadras. La lluvia roja ya ha tocado el suelo terrestre, miro hacia atrás mio y el mar se ha teñido todo del color de la sangre. La copiosa lluvia inunda las calles y forma una pequeña ola de casi medio metro de altura que nos sigue muy de cera, detrás mio veo gente a la que las ola ya ha alcanzado, veo como la gente muere al entrar en contacto con el agua roja; no parecen sentir dolor ni nada, es como que desvanecen, como si al contacto con el agua su energía abandonara su cuerpo. La ola ya nos está alcanzando y entiendo que no alcanzaremos a llegar al auto, Elías y yo nos abrazamos y esperamos la ola, ninguno de los dos siente miedo. el agua roja nos cubre hasta las rodillas y comienzo a sentir como se me va la fuerza, intento conservar la conciencia hasta el ultimo instante y en el momento en que me siento en el umbral de esta realidad, cuando siento que existe solo un delgado filamento que me mantiene aquí abraso mas fuerte a Elías y le digo "Ahora vamos a viajar juntos, vamos a estar juntos para siempre". Todo se desvanece.
Abro los ojos y soy espectadora en un teatro, en la butaca junto a mi está Elías, en el escenario se respresenta una obra ridícula, veo marionetas gigantes riendo y haciendo bailes y diálogos sin sentido. Entiendo que estoy en una nueva etapa de la civilización, una nueva población humana de la tierra, entiendo que la tierra ha vivido sucesivas poblaciones humanas y exterminaciones y que el ciclo se seguirá repitiendo. La obra termina y voy con Elías al supermercado, necesitamos comprar algunos alimentos para la semana, gran parte del supermercado ha sido saqueada, parece que la mayoría de la gente recuerda el suceso de la lluvia roja y tienen miedo, creen que acumular provisiones puede servir de algo. sigo caminando por los pasillos del supermercado buscando lo que debemos comprar y de pronto veo un paquete de duraznos deshidratados como para huesillos, siempre me han gustado mucho esos duraznos pero su valor sale de mi presupuesto, pienso que debería comprarlos de todas maneras, puesto que no se cuanto tiempo demorará en llegar el próximo exterminio, podría ser mañana y el dinero que ahorro no me servirá para nada, luego dudo, el recuerdo de la lluvia roja se vuelve difuso y ya no se si pasó realmente o lo imaginé. Finalmente decido ahorrar el dinero.

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