Yo estaba jugando un juego en el computador, de esos de vida real tipo Sims, mi personaje había muerto porque yo la había descuidado y como para señalar su muerte en la pantalla se abrió un cajón de su cómoda del que desbordaban muchas cabezas de cerdo. El motivo de mi descuido por el juego era que cada cierto rato yo lo dejaba para asomarme a uno de los balcones de mi departamento porque en el aire flotaba una mujer de pelo negro con la que yo salía a conversar.

En un momento vino mi hermana a mostrarme un regalo que le habían echo por su cumpleaños, era una espada real muy afilada. Ella jugaba con la espada sin ningún cuidado, como si fuera de plástico y yo me preocupaba mucho pensando en quien habrá sido el irresponsable que le regaló eso. Tomé la espada y sin querer me corté la pierna, lo que me hizo enojar y aumentó mi preocupación, se la quité y traté de explicarle lo peligrosa que era pero ella no me escuchaba porque en la casa había mucho ruido, de pronto la casa estaba llena de gente tonteando y gritando, entre ellos Elías y mi gato que corría y saltaba por todos lados. Fui a la habitación del lado a buscar a mi papá para mostrarle la espada, esperando que el se diera cuenta de lo peligroso que era y se deshiciera de ella. Traté de explicarle la situación a el pero era muy difícil por todo el caos que había en la casa, además mi hermana le estaba gritando al mismo tiempo que yo para que se la devolviera. Por suerte mi papá me dio la razón y decidió guardar la espada en un cajón con llave, iba camino a eso cuando Elías, sin ningún motivo, le pegó un combo a mi papá, yo impactada fui a ver porque había echo eso y el solamente se reía y me preguntaba “Donde está mi ron”, comprendí que estaba ebrio y lo saqué a empujones del departamento, cerrando la puerta con pestillo para que no la forzara. Todos tuvimos que escapar por el balcón, y mientras los demás se escondieron en otro departamento del edificio, yo intenté bajar al primer piso, en busca de la administración del lugar, para poner un aviso de que seguramente Elías intentaría trepar por los balcones hasta mi departamento y entrar por la ventana a buscar la espada. Al bajar las escaleras (que eran interminables) lo vi ya comenzando a trepar por los balcones, en ese mismo momento recordé que el edificio no tenia administración, por lo que decidí devolverme al departamento para llamar a carabineros. Elías subía por los balcones mas rápido de lo que yo lo hacia por las escaleras, de manera que aunque yo intenté esconderme el me vio y entró a perseguirme, yo me metí a un departamento cualquiera que tenia la puerta abierta, entré para pedir ayuda pero el departamento estaba en penumbras, caminé hacia el baño y vi a una mujer con su hija maquillándose frente a un espejo, se dieron vuelta para mirarme y vi que tenían orejas de conejo y toda la cara rallada con delineador de ojos negro. En ese momento el sueño se había vuelto demasiado angustiante y traté de despertar. Cuando lo logré sentí el peso de mi gato encima mío, estaba durmiendo sobre mi espalda lo que no me permitía respirar bien.


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